El tiempo,como un mago
me transportó a mi infancia
y me vi sentadita en tus rodillas,
entre tu pecho y tu templada guitarra,
donde arrancabas las más cadenciosas melodías,
donde inventabas canciones para mi,
mientras se me enredaban los bucles en tus cuerdas
y con inquietas manitos jugaba en las clavijas,
soñando con poder cantar un día como vos.
Si me parece oir los grillos
y las ranas en mis noches de infancia en el campo
mientras decías que le cantaban a la luna...
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