Y ese cielo que sientes en tus manos
se vuelve luminoso y se te acerca,
deja en ellas su luz,luego se esfuma,
y se queda para siempre en tu mirada.
No lo olvides,no dejes que se apague en él,
ni la más ínfima estrellita,
atrápalo y cúbrelo de sueños,
mientras se duerme acurrucado entre tus manos.
Silvia Mansur,14/03/11
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