Seguía deambulando por universos de luces oscuras
y de sombras opacas,
vagaban sus pasos anhelantes
buscando esas palabras con que su alma
se llenaba de tibieza,pero no estaba...
Un silencio profundo le rodeaba,
tal vez las musas no habían vuelto a pasar por su morada,
morada de poetas donde a veces,
se guardan las palabras
para poder decir con el silencio...
Y al fin el sueño la arrulló en sus brazos
y se quedó dormida en su silencio,
el día la encontró sobre la hierba,
tendida cara al cielo
con la brisa enredando sus cabellos.
Pero esos versos que tanto había anhelado
seguían sin llegar hasta su encuentro,
seguían siendo un sueño,
sólo un sueño
que se robaba el tiempo...
Arcoiris,06/03/11

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